El motivo principal por el cual el marketing deportivo es efectivo es porque rompe con la barrera racional del ser humano.
No existe nada más inexplicable que la pasión. Y el deporte es el canal ideal para transmitir pasión. (entendiendo canal como medio por el cual se envía un mensaje)
Nada tiene de racional querer utilizar el mismo shampoo que Messi, pero nuestro inconsciente quiere parecerse a él y pensamos que lavándonos el pelo como él estamos un paso más cerca. Por dicho motivo estamos dispuestos a elegir dentro de las muchas opciones que nos ofrece el supermercado el producto con su imagen en la foto (incluso, muchas veces, pragando de más)
Las principales marcas de jugos y galletitas asocian sus productos a dibujos animados de moda, la Era del Hielo, los Pingüinos, etc. y los chicos piden hasta el cansancio de los padres que les compren dichos productos. ¿Cuánto de similar tiene esto al shampoo de Messi?
Cuando asociamos los productos de consumo a las cosas con las que identificamos como de confianza, o a los imaginarios que queremos llegar a tener, le brindamos en nuestro cerebro una serie de valores que el producto de por si no tiene. Es decir que el shampoo que publicita Messi (porque no podemos asegurar si en su vida real lo utiliza) nos da la confianza de que es de excelencia aún sin haberlo probado. “Si lo usa Messi debe ser bueno, el usa todo lo mejor.”